No es el caso, no me siento así. Ahora, en este momento. Pero los momentos son de lo más inoportuno y conozco la sensación.
Un gran suspiro con motivos. Ni pocos, ni muchos, ni demasiados, suficientes. Los pulmones llenos de aire y ahogados a la vez. Un segundo suspiro, un cúmulo de pensamientos por instante, el sentimiento de que el tiempo no avanza, de que nada avanza, de que nada ha salido, sale, ni va a salir bien. Un tercer suspiro, una lágrima, dos lágrimas… y la lluvia.
La incertidumbre, el trabajo, el pasado, el presente, los amigos, la familia, los amores, los desamores, el futuro, la eterna espera. El desconsuelo. El llanto como alivio y la música como aliada.
Hoy comparto una de mis canciones de lluvia,
y la certeza de que el tiempo pasa, la espera acaba y escampa. Siempre escampa.
junio 10, 2009 at 10:30 am
Preciosa reflexión.
Cierto que los momentos de desesperación no se eligen, te vienen, atrapándote y es mejor dejar que la lluvia limpie y reoxigene el espíritu minado desde lo más adentro.
Preciosa melodía para ayudarte en el proceso…
junio 10, 2009 at 7:24 pm
La lluvia es cuando el cielo ya no puede aguantar más la humedad en las nubes de sus ojos… y entonces de repente, una corriente fria, un soplo de aire, una montaña repentina en su camino… algo… hace que toda esa humedad quiera de repente regresar a su casa, la tierra. Y entonces, con el simple batir de las alas de una mariposa, comienza el monzón.
Eso si, siempre después de una gran tormenta sale un sol espectacular que lo llena todo de luz y de esperanza.
Disfruta de ambas climatologías, eso te hace sentir vivo.
junio 10, 2009 at 9:23 pm
Sois unos poetas, ¡ambos!. Creo que todos hemos experimentado, en mayor o menor medida, estas sensaciones. Estoy de acuerdo con vosotros; oxigenarse no sólo es bueno, es necesario. Y es también lo que te hace sentir vivo, sobre todo, porque siempre vuelve a salir el sol.
Por eso he querido regalar a una amiga una de las canciones que, en ocasiones, me ha ayudado a que la tormenta limpiara el cielo y limpiara la tierra. Para que, sin nubes, siga siendo “la mejor buscadora de estrellas” que uno pueda encontrar en el camino.
junio 18, 2009 at 9:09 pm
No hay calma sin tempestad…respira niña que tienes todo un mundo lleno de miles y miles “oxígenos” distintos y saludables.
Preciosa canción
julio 23, 2009 at 7:53 pm
Hola guapa, cuando puedas te pasas por mi blog, que hay una cosita para ti, un besito
julio 24, 2009 at 10:45 am
Hola … Llegué aquí a través de Quartermain / Pitodoble, que el otro día entre cerveza y cerveza me comentó que había otra granaína interesada en el tema de adopciones en Senegal … Y nada, me pasé y aquí estoy, leyéndote. Y para que sepas que te leo, te escribo ;o)
Un abrazo!